martes, 30 de abril de 2013

ÉCHAME EN UN BUZÓN

Pedazos de ni hablar.
Pedazos de todo.
Pedazos de nada.
Deja que suenen unicornios,
Deja que sueñe swing.



Colócame en mi sitio,
bájame al suelo,
súbeme en globo,
Hay que tirar todo este confeti.
Hay que recoger piedritas de la ventana.


Pedazos de lo que despiertas.
Pedazos de '¡cállate!'.
Cierra la puerta
y dime que, como yo,
echas de menos estar loco.


Después, coso cuerdas de violonchelo
a la cabecera de la cama.
Después, enhebro ebriedades
en la pizarra del salón.
Dime que todo son dos pasos.


Dime que todo son tres notas.
Pedazos de nada.
Pedazos de todo.
Deja que suene.
Deja que sueñe.


Ponme a secar y maréame.
Recoge mis hojas
y pégame por las esquinas
en este mural de otoño
infantil, con remolinos de ranas.


Pedazos que son gritos
Espérame, si ves que chillo poco.
Si me echas de menos,
sácame de dentro
y encuéntrame las espinas rotas.


Pedazos de nunca (que no existe).
Pedazos de siempre
(que es una canción de amor).
Haz que olvide que nada,
es dejar de querer.


Ponme un estribillo
que no pegue nada.
Échame en un buzón,
con sellos sin fronteras
y mándame de vuelta.

Quítame lo que me vuelve soneto.
Cántame la canción
para aprender a atarme,
de nuevo, los zapatos.
Despégame de la lupa.


Y no te olvides
de localizar
el contenedor blanco.
Nuestros inviernos
empiezan a oler mal.







sábado, 1 de octubre de 2011

domingo, 28 de abril de 2013

DEAMBULAMOS, SIN PERRO


Andamos entre contradicciones.
Cuando caminamos hacia atrás.
Cuando buscamos por los rincones
alguna pista, aunque, al final,
no lleve hasta nosotros.


No queremos encontrarla
pero seguimos, bajo la lluvia,
buscándola.


Deambulamos,
sin perro que nos señale el camino.
Ciegos de tanto desandar
Sin olfato, sin percepción.


Señor taxista, lléveme a dar vueltas.
Mejor, piérdame un rato.
Póngame una de Louis Armstrong
que me encuentre de nuevo.



Camarero, por favor,
un principio de no contradicción
para aquella carta bajo mi puerta.
Y para mi terquedad,
ya que la sigo esperando en mi balcón.
Como aquel globo rojo.


Cambiemos la almohada.
Demos la vuelta al sueño.
Olvidemos, por un momento,
nuestras ganas de perder.
Y pongámonos una de Louis Armstrong
que nos encuentre de nuevo.



domingo, 30 de diciembre de 2012

**El principio de no contradicción permite juzgar como falso todo aquello que implica una contradicción.


*foto tiempodecometas.wordpress.com

miércoles, 24 de abril de 2013

PALOMA PALAO - Vivir en tu voz



"Vivir en tu voz,
doblarme
bajo tu párpado, sería necesario
para compensar
el beso
de nieve, la luciérnaga
de esta resurrección imposible. Pero nada
han hueco como el agua,
donde el pozo
no es medida, sino acumulación
culpable del vacío, inexistencia
proclamada,
fondo desposeído por su transparencia,
recompensa de mirar
hacia la oscuridad
y hacia dentro."



De "Resurrección de la memoria" 1978- Paloma Palao



domingo, 7 de abril de 2013

GRABÉ EL VERSO, UN FINAL, UN DOMINGO


Déjame decirte que
te he escrito una canción
con alambres cortados,
ramas de nidos en lo alto
y huellas sin nieve.


Aún queda por decidir
si se llamará viernes sin espejo
o sombra con besos del revés.
Grabé el verso, un final, un domingo
donde cierro con llave de adiós.

Luego abro mi pecho
de perchas desvencijadas.
Luego abro mi pecho
agotado de excusas.
Luego lleno de soles
algunas batallas.

Con alambres y sombras,
con espadas oxidadas,
déjame decirte.
Con pijama empapado,
sin calles, sin nombre.

Con nombre sin buzón,
con sellos mal pegados,
con uñas sin espalda,
déjame decirte.

Con hilo sin botón.
Con deje, mi pecho.
Con clemencia, sin suelo.
Con demencia.
Sin motor.

Con rumbo de muelles,
tras gafas y apartes.
Aún queda por decidir
si se llama, vuelva en breve
por si no vuelvo yo.


Para cuando la arena
se quede sin reloj
y llegue tarde a la cita
de ponerle nombre a tu canción.






*08/03/2011

martes, 2 de abril de 2013

NO HAY METRÓNOMOS QUE MIDAN


Se me escapan las pulsaciones de la lluvia
y no hay metrónomos que midan
cuántos latidos hay en la arena
borrando tus huellas.

Y ya no sé si es el tiempo
o la composición del odio.
Cuando ya ni siquiera odias.
Cuando ya ni siquiera dueles.

Se me paralizan los huesos sin motor
y no hay titulares con el color de la calle.
¿Cuántas barreras habrá que saltar
antes de que decidamos derribarlas?

Y ya no sé si es el recuerdo
o la composición de una mentira.
Cuando ya ni siquiera son mentiras.
Cuando ya ni siquiera recuerdo si te recuerdo.

lunes, 1 de abril de 2013

EL ATRAPAMARIPOSAS DEL ATRAPASUEÑOS


Rocas que besan,
caricias envueltas en sal y sus sonidos.
Secretos. Los sonidos, digo.
Los se hace tarde que me cuentas
al oído y a mis manos,
con las tuyas, perdiéndose,
perdiéndome,
encontrándome,
en mi nuca.

Cambia la luz: del mar, del sonido, de los secretos.
Y cambia también los cada diez años,
que eran mis ciclos.
Eran. Exacto.

Un atrapamariposas para conocerte sin conocerte,
para la calma y sus barrancos de odio y miedo.
Rocas medio escondidas, como aquel atrapasueños
que son las ciudades sin direcciones prohibidas.
Duele. Mis sueños, mi pecho. Duele.

Un barco me hace señales, a lo lejos.
¿dónde he puesto mis gafas?

Busco un rincón donde esconderme.
Y perderme.
Y echarte de menos.

Siempre te echo de menos.

Gafas nuevas, de colores de estanterías,
para recordarme que no quiero no echarte de menos.





*14 de abril de 2010

EMPIEZA EL VIAJE


La lluvia se viste de patio de colegio
El silencio se inclina
ante la noche con su tregua
Y ante las orillas
con viaje de vuelta.
Y mis latidos son un martes.
Empieza el viaje.



El principio del mundo descalza
todos los nudos.
Y el futuro son tus manos
que nacen,
que empujan madrugadas.
Con la calma del mundo
que guardas en tus besos.


La vida eres tú.
Que reparas todo lo que rompimos.
Días de tizas y carreras,
pintas círculos de dragones vencidos,
de cuentos y pitufos,
de vida y consuelo.
  


Estrellas para los ojos vendados.
Eres instantes que traen de vuelta
la voz de todos los vivos.



Puente y abrazo. Vida y consuelo. Pulso de luz y rocío.
Empieza el viaje.







*23 de agosto de 2011.


SÉ QUE HAY ALGO MÁS GRAVE





Se sienta a escribir.
Le pregunta a los relámpagos.
Esperando a que el nombre de las cosas estén
entre los pinceles y el caballete.


Un vaso de plástico, hojas de papel y dos maletas.


Un parque donde patinar,
donde recordar todas aquellas cosas extrañas
que jamás ocurrieron.


Escucharle sólo de vez en cuando, al conducir camino a casa.


Demasiado tiempo para pensar.
La peor enfermedad. La mejor medicina
Junto al silencio.


Deshace maletas, cuenta las fotos y sonríe: vuelta a empezar.


Y sonríe cuando lee
hoy es domingo, pero hay algo mucho más grave y quiero que lo sepas...
le echa de menos. Les echa de menos.
Sabe que él también se preguntará.
Que  también sonreirá cuando lea
hoy es domingo, pero hay algo mucho más grave y quiero que lo sepas...


Sabe que la odia de la misma forma
cuando se cuela en sus trazos
deseando dejar de preguntarse
si ella también se preguntará.


Sabe del cajón con su nombre. Que quiere vaciar.  Que no puede vaciar.


Azar que traiciona.
Junto a las casualidades y el mar.
Sabe que siguen siendo ojos cerrados.
De noche que nos devora.



*31/07/2012